¿Empresa 2.0 como solución a la crisis?

Empresa 2.0: esto no es TIC, es Gestión

Resumen:

La Empresa 2.0 no supone el uso de un conjunto de herramientas de la Web 2.0.

Supone un cambio en la manera de gestionar que según Gary Hamel (pensador estratégico más influyente por Wall Street Journal) aporta:

Un aumento en el aprovechamiento de las capacidades de los empleados de un 55%.

Estas ideas están siendo usadas hace muchos años, algunas desde hace más de 20 años, por empresas con resultados excelentes como General Electrics, o el modo de organizarse en Gore (empresa que fabrica el tejido impermeable de las botas de montaña) y Wholefoods (que supera a Wall Mart, la principal cadena de supermercados de USA, en todos los ratios de rentabilidad), etc.

Además, las herramientas suponen ahorros considerables de tiempo en gestión de información. Por ejemplo, las medias de tiempo en búsqueda de información a la semana son de 8 horas según datos de IDC de 2009. Las plataformas de empresa 2.0 reducen estos tiempos en más de un 30%. Si echamos cuentas, las cuantías de ahorro son abrumadoras.

La empresa 2.0 como motor de mejora de la productividad

Hace unos meses estuve escuchando durante 4 horas a Joan M. Amat http://www.joanmamat.com/ , del Instituto de Empresa,  en el Executive MBA de la USE hablando sobre estrategia. Joan M. Amat está especializado, entre otras cosas, en consultoría estratégica en las empresas familiares españolas.

La discusión fue muy fructífera y muy reconfortante el hecho de ver como Joan hablaba de los valores, muy 2.0 a mi parecer, que deben conducir la gestión empresarial en sectores tan tradicionales como la empresa familiar española. De hecho, a raíz de aquellas conversaciones comencé un conjunto de colaboraciones muy fructíferas con Joan que intentaré contar en futuros artículos.

Aunque en aquellas charlas no se habló directamente sobre Empresa 2.0, las conclusiones a las que se llegaban en referencia a los casos que discutimos sobre empresas españolas “tradicionales” con problemas graves iban en la línea de mejorar la comunicación “bottom-up” y establecer estructuras organizativas y culturas más colaborativas y “modernas”; culturas más cercanas a la Empresa 2.0.

Lo más interesante de todo, es que estas culturas más «2.0», afectan positivamente a la cuenta de resultados y hace que las empresas que las siguen tengan niveles de rentabilidad superiores a los de la competencia.

Sino, ¿por qué está aumentando el auge de la Responsabilidad Social Corporativa y las listas de «Best Places to Work»?

Podéis echarle un vistazo a este post donde se cuentan las tendencias de los últimos años a utilizar 3 cuentas de resultados: social, económica y ambiental. De todos modos, yo creo firmemente, como el propio artículo que cito refrenda, que estas iniciativas mejoran el ambiente de trabajo, el sentimiento de pertenencia a un grupo de personas «execelentes» y por tanto la motivación, productividad y creatividad de los empleados.

Ciertamente, yo diría que no hay grandes diferencias entre Empresa 2.0 y las iniciativas de RSC o “Best Place to Work” en sus vertientes relacionadas con los RRHH. Creo que de aquí podríamos sacar otro post contando las similitudes y diferencias. A ver si me animo pronto… 😉

Pero si esto no va de tecnología, ¿en qué consiste la Empresa 2.0?

La Empresa 2.0 implica principalmente un cambio cultural que nos hace pasar de ver a los empleados como meros ejecutores de órdenes, idea proveniente de las técnicas de “Management” que venimos heredando de la revolución industrial, para verlos como pura materia gris creativa, innovadora, mentes que solucionan problemas, mentes que trabajan en conjunto para mejorar la organización, sus productos y sus servicios.

Parece de sentido común, ¿verdad? Tan es así, que ya muchas empresas multinacionales usan muchas técnicas que se pueden calificar de Empresa 2.0. Incluso yo diría que todas las startups empiezan con los genes de la Empresa 2.0, hasta que su tamaño les obliga a jerarquizar y burocratizar la gestión.

Así, la Empresa 2.0 nos anima a conseguir, con o sin tecnología, que los empleados se comporten como cerebros pensantes y no como autómatas ejecutores de ordenes. Para ellos se intenta fomentar la conversación y la colaboración en la organización haciendo participes a todos los niveles jerárquicos.

Esto es lo que más miedo provoca en los directivos actuales, pero es importante tener en cuenta que no se trata de montar una comuna hippy y no perder de vista en ningún momento que se trata de una empresa y no una ONG, y que por tanto:

hay ciertas conversaciones que deben permanecer acotadas.

Esto tiene innumerables ventajas que iré contando en sucesivos artículos, pero una de las que más me ha llamado la atención es un dato vertido por Gary Hamel hace unos años en una de sus charlas sobre “Innovación en la Gestión donde habla de abandonar los viejos principios del Management aparecidos en la revolución industrial, y alimentados desde entonces (video en inglés http://www.garyhamel.com/management_innovation.html). En esta charla Hamel habla de un estudio realizado por London Business School donde llegaron a la conclusión de que:

«esta ideas hacen mejorar el aprovechamiento de las capacidades de los empleados en 55% «

Me pregunto: ¿está el panorama para desperdiciar pare de nuestro potencial productivo?

¿Es necesario usar todos los cerebros?

En el mundo actual que tan bien muestra el video anterior, donde:

la cantidad de información técnica se duplica cada pocos meses,

donde los mercados son cada vez más planos, más globalizados, y donde la crisis azota a todo el mundo desarrollado, nuestra ventaja competitiva y nuestra posición de mercado se ve seriamente amenazada. No la podemos dejar en manos de unos pocos que se erigen en la cúspide de las pirámides organizacionales desaprovechando el conocimiento de la “guerra” que tienen los soldados que están en primera línea peleando con los clientes o fabricando nuestros productos.

Por el contrario, estas estructuras heredadas de la revolución industrial hacen que los empleados sean autómatas cuya mejor opción al detectar un problema sea:

ocultarlo lo mejor posible para evitar el marrón y por consiguiente dejando al gestor sin una una información crucial para la toma de decisiones

O al detectar una posible mejora tomar la actitud necesaria para no acabar oyendo eso de:

“te hemos contratado para que trabajes, de pensar me encargo yo”.

Hay sectores y sectores, pero ciertamente, no está lejano el día donde las empresas más tradicionales verán como nuevas empresas entran en su mercado con ideas innovadoras copiadas de otras tantas que han encontrado en La Red y que están siendo exitosas en otros lugares.

O que vean como sus competidores les comen terreno por haber aprendido a escuchar a su gente mientras evitan contratar costosos consultores para que estos pregunten a los empleados cuáles son los problemas y las soluciones a los mismos.  Para después emitir un informe de mejoras que todos conocen menos el gerente y su equipo.

¿Rentable?

En este línea solo quiero dar dos frases:

  • Datos de IDC España de 2009: 8h de media semanales en búsqueda de información, 12 horas de media en gestión de correo electrónico.
  • Las plataformas de empresa 2.0 disminuyen estos números con creces

¿A qué esperamos?

Conclusiones

Cierto es que son cambios profundos y difíciles de ejecutar en épocas de crisis donde todos centran su mirada en las cuentas de resultados.

Pero, si estos cambios afectan positivamente a la cuenta de resultados y de manera rápida:

¿no deberíamos todos, al menos, evaluar con seriedad si nuestra empresa podría sacar partido de esto?

No crees que en ciertas situaciones: ¿escuchar a los empleados puede ser más barato y tan fructífero como disminuir la plantilla y perder capacidad productiva?

Si muchas empresas tienen iniciativas en marcha de RSC y de “Best Place to Work” y con esto se acercan a la cultura de Empresa 2.0, ¿por qué no seguir actuando en esa línea y acceder al resto de ventajas?

Si ahorro horas en gestión de información, ¿no consigo aumentar la productividad y disminuir los costes? ¿no sufres ya el problema de emplear gran parte del día respondiendo y enviando correo?

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